El contrato bilateral, también conocido en el sector eléctrico como Power Purchase Agreement o PPA, es un acuerdo directo entre un productor de energía y un comprador. En este tipo de contrato ambos pactan varios aspectos clave como: el precio, el volumen de entrega de energía o el periodo de vigencia del contrato.

Además, normalmente se busca como objetivo común una estabilidad en el precio a largo plazo que viabilice el proceso productivo de la energía.

Tipos de contrato bilateral

En cualquier caso, y a pesar de la sencillez en sus intenciones y contenido, el contrato bilateral también puede dividirse en dos tipos:

  • Contrato bilateral perfecto: Esta modalidad es aquella que genera unas obligaciones recíprocas entre ambas partes del contrato desde el origen de la transacción. Entre los ejemplos encontramos la compraventa o el arrendamiento.
  • Contrato bilateral imperfecto: Este otro tipo de contrato bilateral nace de forma original como contrato unilateral; sin embargo, posteriormente deviene en carácter bilateral al generar obligaciones al acreedor involucrado. En términos generales, se transforma en bilateral al implicar el desembolso de gastos imprevistos por parte del mandatario, como puede ser la reparación de una estructura. En cualquier caso, si el acreedor no asume los gastos, deberá reembolsar los mismos al mandatario.

Ejemplos más comunes de contrato bilateral

El ejemplo más recurrente de contrato bilateral es el que engloba el contrato de compraventa, en el cual una de las partes (el vendedor) se ve obligado a transferir la propiedad de un ente, mientras que la otra (el comprador) se compromete a pagar el precio al vendedor.

Otro ejemplo habitual es el del contrato de arrendamiento en el que aparecen dos partes que son el arrendador y el arrendatario. En este caso, una de las partes queda obligada a conceder el uso temporal de algo, que normalmente es un bien inmueble, a cambio de un precio que recibe el nombre de renta. Por otro lado, las partes reciben el nombre de arrendador, que normalmente es el propietario del inmueble, y de arrendatario, que es el que usa ese inmueble y el que paga la renta.

Tampoco pasa desapercibido el contrato de permuta mediante el cual se oficializa el cambio de un bien por otro. Un ejemplo clarificador es el del intercambio de un bien inmueble por un automóvil de gama alta.

El contrato de transporte también es un contrato bilateral. En este caso aparece la figura del porteador que se compromete a transportar a una persona o a un objeto a otro lugar. El porteador recibe un pago por ejecutar esa labor y en esos contratos se suelen especificar aspectos como los medios de locomoción que se van a emplear.

¿Cuál es la diferencia entre los contratos unilaterales y bilaterales?

La principal diferencia entre un contrato unilateral y un contrato bilateral es que este último recoge una serie de pactos y de acuerdos que plantean y que firman las dos partes. Mientras que en el unilateral no hay reciprocidad. En los contratos unilaterales está presente una parte que es el ofertante que tiene un acuerdo con un destinatario para que este ejecute una acción o aporte un servicio.

También hay que tener en cuenta que los contratos unilaterales sí son vinculantes. Además, para que un contrato unilateral sea válido, una de las partes tiene que efectuar una acción.

Cuando un usuario busca las tarifas de luz al mejor precio, pretende firmar un contrato bilateral en el que esa persona abona un precio a cambio de recibir un volumen de energía. Este documento también acuerda unos precios y una vigencia concreta.